Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Islas Canarias reconoce el trastorno bipolar como “causa de incapacidad permanente absoluta para todo trabajo”. El tribunal estudia el caso de un hombre, de profesión taxista, al que se le ha reconocido, entre otras cuestiones, su limitada capacidad para relacionarse con otras personas y para hacer frente a tareas habituales en una empresa.
En vista de su situación, el Instituto Nacional de la Seguridad Social declaró su invalidez permanente total para su profesión habitual (la de taxista). Sin embargo, el afectado fue un paso más allá: impugnó la resolución y logró que el juzgado de instancia le reconociera la declaración de invalidez permanente absoluta para toda profesión, con derecho a percibir una prestación asistencial y económica.
La Seguridad Social recurrió el fallo y ahora el TSJ canario vuelve a dar la razón al trabajador. El tribunal considera “revelador” a la hora de decidir el hecho de que tenga limitada “su capacidad de atención, concentración y ritmo para hacer frente a tareas habituales de los trabajos, así como para hacer frente a las situaciones de estrés”.
Considera que procede declarar su incapacidad para el ejercicio de cualquier profesión, “dada la imposibilidad acreditada de integrarse en una organización o estructura ordenada e interrelacionarse profesional y socialmente”. Añade que no es posible encontrar “una dedicación laboral en condiciones mínimas de dignidad en la que falten requerimientos mínimos de esfuerzo y concentración”.
Según recoge la sentencia, la persona bipolar paranoide con delirios de persecución piensa que todos están en su contra y quieren coartar sus proyectos por envidia, maldad o interferencia; su ánimo cambia varias veces a la semana (o incluso en un día). Estos patrones de cambios de ánimo son asociados con ansiedad y alto riesgo de suicidio.
Fuente: diariodenotcias.laley.es , Diario de Noticias, 15 de Diciembre de 2014, Editorial LA LEY
